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Mostrando las entradas de septiembre, 2017

Al Ecuador lo acechan y los católicos sentados

En su libro “El don de la Sabiduría”, Monseñor Joao Cla Díaz, fundador y hasta hace poco superior general de los Heraldos del Evangelio - Caballeros de la Virgen - presenta una maravillosa meditación: Así como un arco gótico “no se compone solo de una parte, sino que su belleza consiste en el encuentro de los dos lados que se apoyan el uno en el otro, también en la obra de la Creación hay, ante todo, una razón de pulcritud en el hecho de que Dios haya ideado algo comparable a un arco gótico entre el hombre y la mujer. Dios, siendo infinito, tiene opuestos tan armónicos y tan extremos que no cabrían solo en el hombre: era necesario que fuese completado por la figura de mujer.” Los católicos estamos convencidos, entonces, de que en la creación del Génesis Dios todo lo hizo bien, y de que nuestros primeros padres llevaban en sí mismos la obra de Dios, por eso dice la Biblia que hombre y mujer los creó; pues eran Adán y Eva, no Adán y Esteban. No es discriminación, sino una doctrina que...

El Consagrado y Nuestra Señora de los Dolores

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Lucas 7, 11-17: En aquel tiempo, se dirigía Jesús a una población llamada Naín, acompañado de sus discípulos y de mucha gente. Al llegar a la entrada de la población, se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda, a la que acompañaba una gran muchedumbre.  Cuando el Señor la vio, se compadeció de ella y le dijo: «No llores.»  Acercándose al ataúd, lo tocó y los que lo llevaban se detuvieron. Entonces dijo Jesús: «Joven, yo te lo mando: levántate.» Inmediatamente el que había muerto se levantó y comenzó a hablar. Jesús se lo entregó a su madre. Al ver esto, todos se llenaron de temor y comenzaron a glorificar a Dios, diciendo: «Un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.» La noticia de este hecho se divulgó por toda Judea y por las regiones circunvecinas. Querido consagrado a Jesús por María, este es tu Evangelio. Te presento aquella obra maestra que Espíritu Santo inspiró a San Lucas a escribirte esta carta de amor de ...

Reseña sobre la película: "Fátima, el último misterio"

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"Mi Inmaculado corazón triunfará" Esta es la frase salida de los hermosos labios de María que condensa el sentir de los corazones luego de mirar esta película. Quien la ve tendrá muy claro no solo cómo, a través de una lección de historia universal, la Virgen Santísima y la mano divina gobierna los acontecimientos del mundo si, y sólo si existe la respuesta a esos llamados maternales, sino también quedará grabado en el corazón de quien la ve un profundo cariño y candor especialísimo por esta advocación que tanto bien ha hecho a la humanidad: Nuestra Señora de Fátima. Quién no ha tenido dudas en algún momento si la oración que proferimos en la necesidad será escuchada. Quienes de nosotros no hemos sino dudado al momento de confiar en los designios de la providencia. Si te sientes, querido lector, identificado, esta trama te atrapará por un camino lleno de cuestionamientos pero también muy bueno para encender la fe en el rosario de la abuelita, muchas veces tan olvidado. No cab...

Sobre el culto mariano y el Reino de María a la luz de la doctrina católica

[Esta entrada está dedicada a la Santísima Virgen en la fiesta litúrgica de su Natividad] Todos hemos visto alguna vez, por más lejana que sea nuestro sentir del de la Iglesia, el culto preciosísimo que se le tributa a la Santísima Virgen María. Ya sea por medio del Rosario, tantas veces avalado en la Iglesia y las apariciones aprobadas por la misma, una imagen, una estampa o una medalla.... Dentro del sentir de la Iglesia el culto a la Virgen es aquel que, fuera de la adoración a Dios uno y trino, es de los más antiguos de nuestra fe. Un culto de especial admiración, llamado hiperdulía , que no es más que el deseo de la Iglesia de amarla a Ella como la amó Nuestro Señor en la tierra. Sobre esto dice san Maximiliano Kolbe: Nunca amaremos lo suficiente a María, pues nunca la amaremos tanto como la amó Nuestro Señor. Sin embargo, podemos caer en el desatino de considerar esta y otras devociones de nuestra fe como meras fantasías que alimentan un vano sentimentalismo, un deseo de habitar ...